Power Vinyasa Yoga
Puerto de la Cruz | La Palma
Convierte esta práctica en un hábito y experimenta los beneficios desde el primer día.
En este estilo dinámico deberás enfocarte en el movimiento, la respiración y las indicaciones. Todo ello te traerá al momento presente y restablecerá tu calma. Las clases son vigorizantes y retadoras, ideales para cualquier persona que busque mantenerse saludable, ganar flexibilidad y fuerza, y, sobre todo, reconectar consigo misma.
El Power Vinyasa es un estilo dinámico desarrollado en los 90 en EE.UU. que proviene en gran medida del Ashtanga Yoga de Sri K. Pattabhi Jois. A diferencia de este, es un estilo flexible, que permite la creatividad de la profesora para crear secuencias que resultan diferentes en cada clase. Nuestra secuencia de Sadhana Power Vinyasa, de Sadhana Yoga School, también ha tomado lo bueno de otros estilos como el Hatha Yoga o el Dharma Yoga.
Las posturas se trabajan de manera fluida al unirlas con movimientos acompasados por el ritmo de la respiración, esto nos permite transformar nuestra energía, como una dinamo. Pero también existen momentos de permanencia en las posturas, para crear consciencia del cuerpo, del estado mental y de los beneficios que estas aportan.
Además, siempre se ofrecen varias opciones para cada postura. Esto hace que, en este estilo, todas las personas puedan practicar una misma secuencia al mismo tiempo, pero con la posibilidad de adaptar las posturas a cualquier cuerpo, respetando así los límites de cada practicante.
A nivel físico, con esta práctica se puede trabajar tanto el cuerpo en su totalidad como un área en particular, ya sea fuerza abdominal o piernas, apertura de pecho, o de caderas, así como el trabajo progresivo en la extensión de la respiración.
A nivel espiritual, sugerimos siempre una intención honesta y generosa en cada práctica, hacemos siempre alguna mención a algún yama y niyama en concreto o visualizamos ciertos canales energéticos. Todo ello va despertando en el practicante su curiosidad por continuar evolucionando espiritualmente en el camino del yoga y, sobre todo, identificarlo como una práctica espiritual y no solo física. Es solo entonces cuando el yoga trasciende.
A nivel de práctica, tratamos de que la esta consiga inspirar a cada practicante, a fin de que se comprometa gradualmente con su propia práctica diaria.